80 MÉDICOS VETERINARIOS ESPECIALIZADOS EN AVES OBTUVIERON CERTIFICACIÓN OTORGADA POR AGROCALIDAD

Del 30 de enero al 2 de febrero, en la ciudad de Latacunga, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario –AGROCALIDAD- realizó el primer curso de certificación y autorización de médicos veterinarios que contó con la participación de más de 80 veterinarios de todo el país, quienes desempeñarán las actividades de inspección sanitaria en mataderos y centros de faenamiento avícola.

Actualmente en el país, existen 486 centros de faenamiento de aves catastrados, de estos 451 son artesanales, 34 industriales y 1 de exportación.

El curso capacitó a los médicos veterinarios en la inspección de aves, previo a su faenamiento para detectar patologías y condiciones, que posibiliten su consumo y de esta manera salvaguardar la salud de la población.

Esta jornada de aprendizaje contó con la participación de expertos nacionales e internacionales del sector.

Dicha certificación es otorgada por la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitaria y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA.

Fernando Cabezas, Director Ejecutivo de –AGROCALIDAD- manifestó “la autorización emitida por nuestra Institución permitirá considerar a estos profesionales como parte del servicio veterinario oficial”.

Según la Ley Orgánica de Sanidad Agropecuaria, LOSA: “Dentro de los centros de faenamiento, el control y la inspección ante y post-mortem de los animales, será realizado obligatoriamente por un médico veterinario autorizado o que pertenezca a la Agencia y contará obligatoriamente con un registro audiovisual permanente de los procedimientos, tareas de faenamiento y de estándares de bienestar animal. Todos los centros de faenamiento público, mixto y privado deberán contar con al menos un médico veterinario de forma permanente, debidamente autorizado. Este requisito será indispensable para la habilitación y funcionamiento del centro de faenamiento”.

De esta manera se garantiza la inocuidad de las carnes que proviene de los centros de faenamiento, a fin de que estas no representen un riesgo para los consumidores.